Este post viene a través de la noticia del plan de emergencia iniciado ayer en el puerto de Barcelona con motivo de una fuga de cierto producto tóxico.
Asi dice la noticia:
http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080524/53468177396.html
Asi lo viví yo.
A las 13:23 salí de mi casa para coger la moto e irme a currar que entraba a las 14:00. Normalmente salir a las 13:15 me permite llegar a la planta sobre las 13:45. Ayer llegué al trabajo a las 14:50.
Ya cerca d emi casa me extrañó que hubiera tantísimo tráfico, pero loa chaqué a que era Viernes y que igual la gente estaría yendose a los pueblos de la costa para el fin de semana. Gloriés aun así estaba extremadamente abarrotada de coches, como muy pocas veces la había visto. Siguiendo mi trayecto habitual, bajé por Meridiana para luego en la rotonda coger Marina hasta llegar cerca de las torres Mapfre y desde allí entrar en la Ronda Litoral y llegar ya directamente al puerto pasado Montjuic. Ya en Marino el tráfico era de la releche, pero en este punto siempre hay follones y no me extrañó. Y con la moto puedes ir tirando de huecos para avanzar bien rápido. Cuando en la rotonda vi que había un control de la Guardia urbana, tampoco me extrañó, porque cada dos por tres, cuando la ronda se colapsa, cierran las entradas de Barcelona a las rondas (otro alarde de soluciones a los problemas de infraestructuras de Barcelona. Si vives en la ciudad, te jodes y tragas tráfico urbano, que la ronda es para los que vienen de más lejos. Genial). Normalmente cuando cortan los accesos a las rondas, te dejan seguir paralelo a la misma pasando junto a la Estación de Francia y ya allí por Barceloneta entras en lo que es la ciudad de cara a llegar al siguiente acceso a la ronda. Pero en esta ocasión, este desvío también estaba cortado. Asi que apartandome un poco al lateral en la rotonda le pregunté al agente que qué es lo que sucedía (más que nada para organizarme yo la ruta alternativa al puerto). A lo que me responde de malos modos “Pasa que hemos cortando los accesos”. A lo que le digo que eso ya lo veo, pero que cual es la razón. Y me dice que han cortado y punto, que siga circulando. Y como no tenía ganas de engancharme por sus malos modales y arriesgarme a que me multaran sacandose de la manga que estaba entorpeciendo su labor o molestando al tráfico, pues seguí avanzando. Claro, lo único que te daban de opción era volver hacia el lugar por el que había venido. Asi que yo ni de coña, que para algo iba en moto. Seguí de frente hasta llegar al paseo de la playa. Allí, empuje la moto por la parte peatonal, unos 100 metros, hasta enlazar con la carretera que pasa junto a las playas del Hospital del Mar. Ya allí se veía bastante coche. La idea era entrar en la Barceloneta desde allí. Ingenuo de mí. Allí el caos circulatorio que se había montado era impresionante. Ni siquiera en moto había forma de avanzar, porque los coches ocupaban todo el espacio de la calzada sinq ue se pudieran apreciar ya unos carriles definidos. En la rotonda de Pla del Palau los claxones constantes, los insultos, los acelerones bruscos de coches y motos para ocupar los huecos, los cierres de trayectoria para que nadie se pasara delante d enadie, etc, hacía que todo fuera especialmente estresante. Y sobre todo yendo en moto, que lo que entre dos coches es un choque de chapa desafortunado, con la moto es un disgusto grave. Así, avancé a duras penas por el Passeig de Colom, flipando de la cantidad de tráfico. A estas alturas ya era evidente que no llegaba a la hora al trabajo. Tampoco podía llamar porque el móvil lo tenía guardado en el baúl de la moto y no había sitio para pararme y cogerlo. Asi que sin más, sabía que una vez pasado Colom a pie de Ramblas, al poco llegaría a la rotonda de Drassanas y desde allí ir al trabajo yendo por dentro del puerto en vez de bordeando por la ronda litoral. Pero para mi sorpresa, al llegar a Drassanes veo que más patrullas cortan el tráfico, de manera que ni acceso al puerto ni a la ronda, desviando todo el tráfico en dirección contraria al mar, por Paral·lel, hacia la montaña. Allí me vuelvo a parar y le digo al agente “Perdone, ¿Por qué están desviando todo el tráfico por aquí?”, a lo que me contesta que no se puede entrar en el puerto. “Es que tengo que entrar en el puerto porque yo trabajo ahí”. “Y yo aquí”, me dice nuevamente de malos modos. Entonces le digo que cómo hago para ir a trabajar entonces, y me responde que deje la moto, y que me vaya andando si quiero. Viendo que el tío no estaba por colaborar d eninguna manera, le pregunto si han dejado alguna de las entradas del puerto abiertas, y me dice que si, que la del ZAL en la Zona Franca. Ya me fui cagandome en la puta, porque eso quedaba a mata por culo, más siguiendo por la ruta que tenía que seguir. Asi que ya en paral·lel, un poquito más adelante, ya me paro y llamo al curro y le explico a mi jefe que no sabía cuando iba a llegar porque no sabía por qué habían cerrado los accesos al puerto y estaban desviando todo el tráfico lejos del mismo. Al parecer, según mi jefe, desde Paral·lel se podía entrar a través de no sé qué camino por Montjuic, supongo que por la parte del cementerio, pero yo en ese momento no veía nada claro ésto… asi que sigo por Paral·lel, acojonado porque me estaba quedando ya sin nada de gasolina en la moto (había salido ya en reserva de casa). Iba tranquilo porque a mitad de esa calle hay una gasolinera de cEPSA. Pero para mi sorpresa, un poco más adelante, de nuevo una patrulla nos desviaba a todos, aún en dirección más contrario y directa a la montaña, por la Ronda San Pau. Aquí el caos de tráfico ya era la repera, porque todos los coches que eramos desviados desde el lado del mar nos sumamamos a los que normalmente colapsan el interior de Barcelona a esas horas. Afortunadamente en San Pau pude repostar la moto, y de paso, enterarme ahí a través del empleado de la gasolinera, que en el puerto había habido una fuga de un producto muy peligroso y lo estaban evacuando. Claro, yo ya a estas alturas, pues iba flipando. Siguiendo la marea de coches, subo hasta llegar a Gran Vía. Básicamente supuse que era imposible que se hubieran atrevido a cortar también Gran Vía y que desde allí podría llegar a Plaça Espanya y desde allí llegar a la plaça Cerdá y habiendo dado ya la vuelta del siglo, llegar de nuevo al puerto bajando por el Passeig de la Zona Franca. No hay que olvidar que esto es Barcelona, y que hablamos de distancias como de Bilbao a Portugalete pero por calles urbanas. Gran vía ya era el despiporre, porque si bien en dirección a Gloriés tiene cuatro o cinco carriles, en sentido contrario, dirección Plaça Espanya, sólo tiene uno. Lo normal para hacer este recorrido hubiera sido ir por Aragó, pero imagine que Aragó tenía que estar absolutamente saturado de tráfico. Gran vía disponía de un solo carril, y d eun carril bus que en un principio la smotos pronto usamos como nuestro. Hasta llegar al primer bus que bloqueaba el paso. Y allí me hubiera quedado atorado durante tranquilamente tres cuarto de hora más de no decidir pasarmelo todo por la piedra, subierme con la moto por el escalón a la medianera peatonal que separa ambos sentidos, y circular (junto con otras motos que se habían sumado a mi iniciativa), por ahí. Así, jugandonos los 140 euros d emulta que supone circular por una acera, logré avanzar relativamente rápido hasta llegar a plaça Espanya. Ya una vez en el acceso a la misma, y desde ésta hasta la plaça cErdá, d enuevo el Caos. Coches que se saltaban los semáforos delante de la cara de la policia, la policia que no se cortaba un pelo y se hartaba a apuntar matrículas. Los de las motos que ya nos mirabamos y nos daba la risa. Entre coches que bloquean, sustos por motos que aparecen d ela nada y de adelantan por dond eno parecía que había hueco, etc, logré llegar a la plaça cerdá y entrar en el paseo de la zona franca. Aquí ya el tráfico era el habitual, y en pocos minutos pude llegar al curro, hora y media después de haber salido de casa.
Posteriormente en el trabajo ya em enteré de que todo se había debido a que un estibador había dejado caer un contenedor con un producto líquido altamente inflamable y corrosivo. También me enteré que el colapso no había sumido en el caso solamente la parte de Barcelona que yo había recorrido, sino que había afectado a toda la ciudad al completo, colpasando los accesos a la msima desde todas las direcciones de la zona metropolitana. Por lo visto Diagonal, Meridiana, y la ronda d Dalt también debían de haberse convertido en una locura urbana.
Todo ésto no lleva a la conclusión de que el hombre más poderoso de Barcelona no es ni de coña un político, ni un empresario de la contrucción, ni un mafioso. Sencillamente, un estibador, una sola persona, en menos de cinco minutos de acción, había sido capaz de inmovilizar una ciudad entera durante horas, desatando el plan de emergencia del puerto que obliga a que se establezca un perímetro de seguridad de ciertos kilómetros. Y luego la gente se extraña de que en general en el puerto de Barcelona los sueldos sean más altos… Pero es que no todo el mundo trabaja donde trabaja el hombre más poderoso de la ciudad, jajaja. Me gustaría saber cómo se llama el individiuo. Anda que el pobre hombre debe tener un susto bastante guapo en el cuerpo.
Esta es mi ruta al trabajo un día corriente: http://maps.google.es/maps?f=d&hl=es&geocode=15360697383606232781,41.379301,2.181800&saddr=Clot+114,+barcelona&daddr=41.327391,2.149115&mra=dme&mrcr=0&mrsp=1&sz=14&sll=41.335576,2.136412&sspn=0.045177,0.079994&ie=UTF8&ll=41.350397,2.154565&spn=0.022583,0.039997&z=15>
Esta fue mi ruta ayer… http://maps.google.es/maps?f=d&hl=es&geocode=1239123274242368932,41.378470,2.190160%3B13445320049295632304,41.381006,2.160072%3B4281251046800752291,41.376885,2.149754%3B4372147557674284914,41.325559,2.147812&saddr=Clot+114,+barcelona&daddr=Carrer+de+l’Almirall+Cervera+%4041.378470,+2.190160+to:Carrer+del+Comte+d’Urgell+%4041.381006,+2.160072+to:Carrer+de+Llan%C3%A7%C3%A0+%4041.376885,+2.149754+to:41.327842,2.149211&mra=dme&mrcr=0&mrsp=4&sz=17&via=1,2,3&sll=41.326859,2.149565&sspn=0.005648,0.009999&ie=UTF8&ll=41.328068,2.149876&spn=0.005648,0.009999&z=17>